Infusiones de Té: Un buen aliado en tu Dieta

Planta del TéEl es una de las infusiones más recomendadas cuando se está realizando una dieta de adelgazamiento. Sus acción frente a la combustión de grasas, azúcares y triglicéridos, así como su intervención en los procesos de absorción de las grasas, la convierten en una bebida ideal en la lucha contra el sobrepeso.

De la planta del té, según su tratamiento a la hora de cultivarlo, recolectarlo, tratarlo o según su origen geográfico, se pueden obtener muchas variedades, cada una de las cuales con sus propiedades. En este resumen, explicamos las cuatro variedades principales:

  • TÉ VERDE : también conocido como Camilina, el té verde se obtiene por desecación de las hojas de té. Tiene un característico sabor amargo y carece de aroma. Su contenido en compuestos polifenólicos la convierten en una buena infusión antioxidante, capaz de captar radicales libres del organismo, evitando así la oxidación de las células (interesante cuando se realiza ejercicio físico intenso durante la dieta). En cuanto al efecto “adelgazante”, esta planta es capaz de reducir la masa grasa del organismo, ya que evita la acumulación de ácidos grasos, colesterol LDL (colesterol “malo”)y glucosa. Por otro lado, su contenido en cafeína provoca un aumento en la temperatura corporal, aumentando así el gasto energético diario y, en consecuencia, reduciendo la grasa corporal.

    Conclusión: Reducimos peso a la vez que cuidamos nuestro cuerpo, protegiéndolo de la oxidación y de problemas cardiovasculares.

  • TÉ ROJO : también conocido como Pur-erh, el té rojo se obtiene mediante un proceso de fermentación parcial de la planta. Este proceso genera el característico color rojizo de la infusión. Su sabor es agradable y posee un aroma que recuerda a la tierra. Sus beneficios en el control de peso se basan en el aumento del metabolismo hepático, la reducción de los niveles de grasa en sangre, y el aumento de la diuresis. La variedad de té rojo Rooibos, que proviene de otra planta distinta, también es de interés en la pérdida de peso, ya que favorece la eliminación de líquidos y nos ayuda a estar menos hinchados por su efecto laxante y por ayudar a realizar la digestión.

    Conclusión: Favorecemos el drenaje de líquidos, el tránsito intestinal y la eliminación de grasas.

  • TÉ BLANCO : esta variedad de té se elabora a partir de los brotes jóvenes de la planta, sometiéndolos únicamente a un proceso de desecación. Posee un sabor muy suave y agradable, dejando sensación floral en el paladar. Como efectos beneficiosos para el organismo tenemos su acción depurativa y detoxificante. Su alto contenido en polifenoles le otorgan una potente acción antioxidante. Ayuda a digerir los alimentos grasos, así como su metabolismo.

    Conclusión: Es una bebida agradable al paladar que a la vez nos ayuda a depurar nuestro organismo.

  • TÉ NEGRO : el proceso al que se somete la planta del té para obtener esta variedad, es más largo que en las anteriores. La planta se ha dejar fermentar bajo unas condiciones específicas de humedad hasta que marchita, otorgándole su característico color negro. Este proceso de elaboración hacen de esta variedad la mejor a la hora de conservar las propiedades. El aroma es mucho más intenso y su sabor es fuerte. Los beneficios del té negro son varios: es astringente, con lo cual mejoran las digestiones y problemas gastrointestinales, antioxidante, diurético y saciante.

    Conclusión: Mantiene un buen funcionamiento del aparato digestivo mientras nos ayuda en nuestra dieta de control de peso.

Y recuerda que cuando elijas la variedad de té que mejor se adapta a tus necesidades, los efectos del mismo van a depender de la forma de preparación de la infusión:

  1. Si es posible, prepara infusiones a partir de la hoja suelta (conserva mejor las propiedades).
  2. Calienta bien el agua necesaria sin que llegue a hervir.
  3. En una tetera (si puede ser, es la mejor opción), añadir una cucharada de té por taza que se quiera preparar.
  4. Verter el agua caliente sobre las hojas y tapar la tetera. Se deja macerar durante unos cinco minutos.
  5. Pasado el tiempo, separar las hojas de la infusión para que no amargue, y servir.

Ahora ya puedes disfrutar de tu infusión, asegurándote de que mantiene todas sus propiedades. Lo ideal es tomarlas por la mañana y a media mañana. Por la noche no se aconsejan, ya que el té contiene cafeína y puede producir insomnio.

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